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“La partida del 2020”, por Álvaro J.S. Flores

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La partida del 2020

Explicación del título

Dada la cantidad de horas que he pasado jugando, no es raro que me sea fácil hablar de ciertos temas con términos lúdicos. Eso es parte del nombre. La otra parte del nombre se debe a que al menos, por un buen tiempo, la palabra covid estará presente, y con una carga negativa. Motivos no faltarán. Así la idea de no incluirla en el título apunta a sacar un recuerdo menos triste de una situación complicada.

El inicio

Acababa de llegar al aeropuerto. Me llega un mensaje: “el Covid llegó a Perú”. La noticia no era inesperada. Durante el tiempo que no estuve en Lima sabía de su existencia y avance.

A diferencia de la mayoría de las personas en mi círculo, yo sabía que una pandemia era factible. No creo que pudiera predecirla, pero no parecía descabellado. Algunas de las razones estaban conectadas a la información que estuvo a mi alcance en algún momento.

En los años previos había escuchado noticias del Ebola, Sars, Gripe aviar, Gripe Porcina, Antrax, Vacas locas, etc. Las enfermedades estaban allí; aun así, ninguna se hizo sentir en mi país. Además de ello, sabía que los virus y bacterias podían mutar e intercambiar información. No eran entes estáticos, sino que era factible su evolución. Hasta ahora los antibióticos podían controlarlos, aunque la ventaja podía perderse.

Al explicar cómo las enfermedades señaladas anteriormente surgieron o se esparcieron, se mencionaba el hacinamiento de los animales y el uso equivocado de medicamentos por parte humana como factores para convertirlas en una amenaza para la humanidad.

Con el marco teórico descrito más el registro “pandemias” a lo largo de la historia, creía que la posibilidad de vivir una pandemia no sería ilógica. Pero era una de tantas ideas. Hasta ahora las noticias de las pandemias llegaban por internet y televisión desde medios internacionales. En Perú teníamos otros problemas más urgentes.

Así cuando me entere la existencia del Covid albergaba una pequeña esperanza de que no sintiera en el país. Mas al seguir las noticias recordé una afirmación que algún lado escuché: “Toda enfermedad está a un vuelo de distancia”. Esto se traducía en que cualquier enfermedad requeriría menos de 24h para moverse por grandes distancias del globo terrestre.

Durante 1 o 2 semanas todo seguía relativamente normal. Yo fui a la universidad, descanse un poco y pensaba que tendría un año “normal” en San Marcos. Aunque hasta ahora no lo tenía, este año demostró no ser la excepción.

Luego llegaron las primeras medidas junto con los mensajes de Vizcarra. Parecía que se iban a tomar acciones drásticas. Una noticia acerca del número de ventiladores disponibles me hizo darme de lo potencialmente grave de la situación que viviríamos.

Teníamos una mala mano. De hecho, pareciese que hubiese querido iniciar la partida en modo difícil. Era como esos mapas con pocos recursos de los RTS, pero había que sumarle que nos pedían defendernos antes un enemigo equipado y agresivo. Si fuera un juego podrías retirarte, pero esto era la realidad y no había esa opción.

En ese momento me di cuenta de que la partida sería cuesta arriba. Lo que se nos pedía era no perder. Porque a diferencia del futbol en la vida real un empate te permite sobrevivir. Para conseguir lo propuesto habría bajas. No se podía aspirar a no tenerlas y obtener un bonus por no perder hombres. Como en un campo de batalla, lo que se buscaba era minimizarlas y mantener el número de pérdidas al mínimo durante el mayor tiempo posible.

Ese era el análisis que había hecho al inicio de la pandemia. Solo quedaba ver si aquellos que se verían involucrados de forma activa en la partida estarían a la altura de lo que se pedía. El miedo que tenía era que la tasa de bajas no se pudiera contener, pero eso no estaba en las manos de la gente de a pie.

Al implementarse las medidas en principio la situación no era tan mala. Lo vi como las vacaciones que dejé inconclusas a mi salida de Lima. Era tiempo de disfrutar de un clima menos riguroso y los placeres de la tecnología.

Álvaro Jesús Sebastián Flores Ortega
Correo: espartaalvaro@gmail.com

[Nota del webmáster: Reflexión en voz alta desde Perú. Hemos ilustrado el texto con una captura procedente de la página del juego en Steam: Kick the Virus (Split Personality Games)]